El impacto psicológico del terremoto en Venezuela: cuando la distancia también duele
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Un desastre natural no solo sacude edificios. También puede sacudir el equilibrio emocional de quienes, desde otro país, viven con el corazón puesto en Venezuela.
Un terremoto que también se siente a miles de kilómetros
Cuando ocurre un terremoto, la primera preocupación suele centrarse en los daños materiales, las víctimas y la respuesta de los servicios de emergencia. Sin embargo, existe otra realidad mucho menos visible: el impacto psicológico que experimentan miles de venezolanos que viven en el extranjero mientras sus familiares permanecen en Venezuela.
La distancia no protege del miedo.
Para muchas personas migrantes, las primeras horas después de un desastre natural están marcadas por la incertidumbre: llamadas que no entran, mensajes sin responder, noticias contradictorias y una sensación constante de no poder hacer nada.
Aunque el cuerpo esté en España, Estados Unidos o cualquier otro país, la mente permanece en Venezuela.
¿Por qué un terremoto puede generar tanta ansiedad si no lo vivimos directamente?
Desde la psicología sabemos que el cerebro no necesita experimentar una amenaza de forma directa para activar sus mecanismos de supervivencia. Cuando las personas que amamos están en peligro, nuestro sistema nervioso interpreta esa situación como una amenaza para nuestro propio bienestar emocional.
Por eso, aunque estés a miles de kilómetros del lugar donde ocurrió el terremoto, es posible experimentar ansiedad, miedo, angustia, incertidumbre e incluso síntomas físicos. El vínculo afectivo con nuestros familiares hace que vivamos su sufrimiento como si también fuera nuestro.
Esta respuesta es completamente normal. Nuestro cerebro está diseñado para proteger los vínculos importantes y, cuando percibe que alguien cercano puede estar en peligro, activa mecanismos automáticos de alerta que preparan al organismo para responder ante una posible amenaza.
¿Sabías que?
La incertidumbre suele generar más ansiedad que una mala noticia. Cuando no sabemos qué está ocurriendo con nuestros seres queridos, el cerebro intenta completar la información imaginando diferentes escenarios. En muchas ocasiones esos escenarios son los más negativos, aumentando la preocupación y el estrés emocional.
¿Qué efectos psicológicos puede provocar esta situación?
Cada persona reacciona de forma diferente. Sin embargo, existen respuestas psicológicas frecuentes cuando una emergencia afecta a familiares cercanos. Estas reacciones suelen disminuir con el paso de los días, aunque en algunas personas pueden mantenerse y requerir apoyo profesional.
Ansiedad
La preocupación constante, la sensación de peligro y la necesidad de comprobar repetidamente si nuestros familiares están bien son algunas de las respuestas más frecuentes.
Hipervigilancia
El cerebro permanece en estado de alerta, revisando constantemente las noticias, WhatsApp, redes sociales o realizando llamadas con la esperanza de obtener información tranquilizadora.
Culpa migratoria
Muchas personas sienten culpa por encontrarse en un lugar seguro mientras sus familiares viven una situación de emergencia. Es una reacción emocional frecuente en procesos migratorios.
Pensamientos
catastroficos
La falta de información puede llevar a imaginar los peores escenarios posibles. Esto aumenta la ansiedad y dificulta mantener la calma.
Alteraciones
del sueño
El estado constante de alerta puede producir insomnio, despertares frecuentes, pesadillas o dificultad para descansar adecuadamente.
Síntomas físicos
Palpitaciones, opresión en el pecho, tensión muscular, molestias digestivas, cansancio, dolor de cabeza o sensación de agotamiento pueden aparecer como consecuencia del estrés y la ansiedad.
La impotencia de estar lejos
Uno de los sentimientos más difíciles para quienes han migrado es la sensación de no poder proteger a las personas que aman. La distancia limita la capacidad de actuar y muchas personas describen una profunda frustración por no poder acompañar a su familia durante una situación tan difícil.
Es frecuente que aparezcan pensamientos como:
• "Si estuviera allí podría ayudar."
• "Me siento mal por no poder hacer nada."
• "No dejo de pensar en ellos."
• "Siento que los abandoné."
Estas emociones no significan debilidad. Reflejan el profundo vínculo afectivo que existe con la familia y el impacto emocional que puede tener la distancia durante una emergencia.
Concepto psicológico
La culpa migratoria aparece cuando una persona siente que estar en un lugar más seguro implica haber fallado a quienes permanecieron en su país de origen. Aunque esta emoción es frecuente, no significa que exista una responsabilidad real sobre lo ocurrido.
Comprender esta diferencia permite disminuir el sufrimiento emocional y afrontar la situación desde una perspectiva más compasiva con uno mismo.
¿Cómo cuidar tu salud mental durante una situación como esta?
No podemos evitar que ocurra un terremoto ni controlar aquello que sucede a cientos o miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, sí podemos cuidar la forma en que respondemos emocionalmente a estas situaciones.
Informarse a través de fuentes oficiales, mantener el contacto con los familiares cuando sea posible, hablar sobre lo que sentimos y respetar nuestros momentos de descanso son pequeñas acciones que ayudan al sistema nervioso a recuperar una sensación de seguridad.
La incertidumbre forma parte de las emergencias, pero permanecer conectado las veinticuatro horas a las noticias o a las redes sociales no siempre reduce la ansiedad. En ocasiones ocurre lo contrario: aumenta la preocupación y el agotamiento emocional.
Recuerda
Sentir miedo, preocupación, tristeza o impotencia no significa que seas una persona débil. Son respuestas humanas cuando alguien importante para nosotros atraviesa una situación de riesgo.
¿Cuándo es recomendable buscar ayuda psicológica?
Es normal que durante los primeros días aparezcan emociones intensas. Sin embargo, cuando la ansiedad persiste, afecta el sueño, dificulta el trabajo, las relaciones o la vida cotidiana, puede ser recomendable buscar apoyo psicológico.
La psicoterapia ofrece un espacio seguro para comprender lo que estás viviendo, regular las emociones y desarrollar herramientas que permitan afrontar la incertidumbre de una forma más saludable.
Cecilia Guerra
- Licenciada en Psicología UCV
- Postgrado en Psicología Clínica
- Homologada en España COP M-42754
- Atención Online / individual y pareja